Movimiento III
Un tiempo para sembrar las semillas

Hay bajo el sol un momento para todo, y un tiempo para hacer cada cosa…
Eclesiastés 3:1

Saludo de nuestra animadora/facilitadora

Bienvenida nuevamente a nuestro retiro con Marguerite. Después de haber reflexionado sobre el Jardín, ella nos a llama a estar y a cuidar, y también después de haber evaluado la tierra de la casa común, ahora es el momento de plantar las semillas que florecerán en una respuesta ecológica y social integral al “clamor de la tierra y al clamor de los pobres”. Comencemos nuestro trabajo de contemplación.

Nuestro hermano Francisco nos recuerda en su carta al mundo, Laudato si’, que
96. … En los diálogos con sus discípulos, Jesús los invitaba a reconocer la relación paterna que Dios tiene con todas las criaturas, y les recordaba con una conmovedora ternura cómo cada una de ellas es importante a sus ojos: «¿No se venden cinco pajarillos por dos monedas? Pues bien, ninguno de ellos está olvidado ante Dios» (Lc 12,6). «Mirad las aves del cielo, que no siembran ni cosechan, y no tienen graneros. Pero el Padre celestial las alimenta» (Mt 6,26).

97. El Señor podía invitar a otros a estar atentos a la belleza que hay en el mundo porque él mismo estaba en contacto permanente con la naturaleza y le prestaba una atención llena de cariño y asombro.

Escuchemos esta parábola resonar con la palabra y el espíritu de nuestra propia hermana Marguerite.

Ritual de inicio (ambientación)

Primer Momento:
Un Momento para ver profundamente – Lectio Divina y meditación guiada

Intermedio musical (campana)

Segundo Momento:
Un Momento de escucha profunda para discernir con sabiduría

Intermedio: música / canto

Tercer Momento:
Un Momento para escuchar atentamente la llamada a actuar

Intermedio
Canto o música instrumental o presentación sobre las Parábolas de las Semillas

Cuarto Momento:
Un Momento de celebración comunitaria

Movimiento IV: Un tiempo para anticipar la cosecha