Introducción
Llamadas por Marguerite para revitalizar el Jardín de la Tierra

Hay bajo el sol un momento para todo, y un tiempo para hacer cada cosa…
Eclesiastés 3:1

Nosotras, la Congregación de Notre-Dame global, nos regocijamos de celebrar este, Tiempo de Jubileo en honor al 400° aniversario del nacimiento de Santa Marguerite Bourgeoys, nuestra hermana e inspiración, y para releer el carisma que nos confió para la vida del mundo.

Este año de gracia llega en un tiempo de desafío para nuestro planeta y todos los seres vivos, un tiempo de crisis y decisiones que nos convoca al mayor despertar corporativo que jamás hayamos tenido. El sueño de un mundo nuevo ya está en proceso y lo acogemos con el corazón, con la mente y con una esperanza nueva para la humanidad y deseamos trabajar en su realización.

Hace más de cuatro siglos, Marguerite Bourgeoys se involucró en una búsqueda compartida de plantar un jardín nuevo en América del Norte. En su «baluchon», en su corazón y mente, llevaba las semillas de la herencia del Jardín original y de su propio deseo evangélico de renovar el mundo. Las suyas eran semillas de Buenas Nuevas e imaginación, de valor e ingenio personal, de creatividad y audacia, de práctica de vida sostenible, de autorrealización feminista, y el deseo de acercarse “al prójimo”. Las suyas eran semillas de compasión y alegría para los demás. Las suyas eran semillas para comenzar de nuevo.

Eventualmente, las semillas de nuestras primeras hermanas florecieron en la tierra de una comunidad de gran generosidad y fe. Ella y ellas hicieron realidad la esperanza a través de múltiples imposibilidades, hasta que se abrió un camino nuevo. Marguerite hizo de esas semillas nuestra herencia para plantarlas en este tiempo de la Tierra. De hecho, ella escribió nuestra breve y radical regla de las páginas del Génesis, o para ser más exactas, de la Escritura de la Creación:

Cuatrocientos años después del nacimiento de esta valiente pionera, nosotras, la Familia CND, ahora en misión en las cuatro direcciones de nuestro planeta, vivimos en un momento crítico. Inspiradas en el Laudato si’ y en respuesta "al clamor de la tierra y al clamor de los pobres", vivimos un tiempo de revitalización de nuestro hogar Jardín. Así mismo, hoy en día, atendemos el mandato de Marguerite: “Sé una pequeña parcela en el jardín…” – una parcela vibrante en nuestro Jardín terrestre.

Es en este espíritu que deseamos celebrar el 400° aniversario del nacimiento de Marguerite.
¡Que comience el jubileo!

Movimiento I: Un tiempo para contemplar el Jardín